Los costes y las ventajas de ser un mochilero

13 cosas que tendrás que asumir al ser un mochilero


Viajar de mochilero no es lo mismo que irse de vacaciones. Para mí ser mochilero, es cuando metes tu vida en un macuto y te vuelves nómada por un tiempo, sin destino específico, ni billete de vuelta.

Los paisajes más impresionantes los vi siendo mochilera, pero no todo son fotos bonitas, también hay sudor, picaduras, cólicos, robos... Aquí 13 puntos que tienes que aceptar antes de emprender un viaje mochilero.

1. Serás un caracol

Todo el peso lo tendrás a tus espaldas. Por lo que mete en el macuto solo lo imprescindible, tranquilo, a lo largo del camino, cansado del dolor de espaldas y piernas, te darás cuenta de qué es lo realmente imprescindible y de lo poco que realmente necesitas.


2. Despídete de todas tus posesiones

Cámaras, PC, teléfonos, ropa, equipo de acampada... en un largo viaje puede pasar de todo: que te roben, puedes perder material por el camino, o que una tormenta huracanada arranque el techo de tu cuarto y se moje todo tu equipo ( sí, eso me ha pasado). Cuando tomas el camino te tienes que desatar de todo lo material y aceptar que todo puede pasar, eso no significa que bajes la guardia, ni que te dejes estafar, simplemente que aceptes que lo material no es lo más importante.

Con respecto a los bienes sentimentales  hay varias maneras de protegerlos como: subir las fotos y vídeos a la "nube" siempre que tengas buena conexión y escanear o fotografiar los blocs de notas.

3. Tu higiene dejará mucho que desear

Más de una vez me he duchado con agua marrón, casi nunca con agua caliente, he compartido ducha con ranas o estando de caminata directamente no me he duchado en días... por lo que la gente se ha apartado de mí más de una vez en los autobuses. Y olvídate de maquillarte, depilarte bien o secarte el pelo con secador, esas cosas no existen en el día a día de un mochilero.

4. Deja los prejuicios en casa

Descubrirás que hay gente buena y mala por todos lados y que nada tiene que ver su lugar de procedencia o su color de piel. Por lo general, a menos eso fue lo que me pasó a mí, verás que las personas siempre están dispuestas a compartir, aunque no posean mucho.

5. Saborearás de todo

Amo comer casi tanto como viajar, siempre como de todo en los puestos de la calle y compro alimentos a los vendedores ambulantes que pululan por los autobuses. Pero, por mucho que viajes tu estómago nunca será como el de los locales y las facturas por comer de todo a veces son caras e incómodas.

6. Caerás enfermo

Llegará un momento en el que tu cuerpo dirá hasta aquí, pues tu cuerpo o tu mente necesitarán un break, muchas emociones, culturas distintas, injusticias, pobreza, bacterias, parásitos, demasiado sol, frío, picaduras... Entoncesnecesitarás parar, cuidarte, reflexionar y luego seguir si puedes.

7. Te cansarás de la belleza

Esta es la parte más triste de viajar, cuando lleves recorridos muchos kilómetros de camino tus pupilas se cansarán de la belleza y no podrás apreciarla igual que al principio. Pues compararás todo, con lo visto anteriormente. A mí me pasó, llego un momento en el que no podía ver más cataratas, me había saturado.

8. Los más bonito que verás será la sonrisa de un niño

Hacer sonreír a un niño cada día es el mejor objetivo que te puedes poner viajando. La mejor manera de cumplir este objetivo es trabajando con niños, obviamente si trabajas con niños no todo serán sonrisas, habrá llantos, muecas, desesperación, piojos y te cansarás de repetir mil veces las mismas cosas, pero cuando consigues la sonrisa de un niño se te olvida el duro trabajo.


Yo trabajé con distintas ONGs a lo largo del camino: la escuela orfanato Casa Guatemala en Río Dulce, Guatemala,Sonati una ONG centrada en la educación medio ambiental en León y Estelí, Nicaragua el colegio de Casa Italia en Boquilla, CartagenaColombia. Si estás interesado no dudes en ayudarles tú también.




9. Te picará y morderá de todo

El repelente de mosquitos te hará más mal a ti que a ellos y las bed bugs te acribillarán. Aunque parezca una locura el único remedio a las picaduras que yo encontré fue, a parte de ponerme manga larga, esperar a que mi piel se “endurezca” y se acostumbre al veneno de las sabandijas, ya verás, después de algunos meses las picaduras no se te hincharán tanto ni te picarán como antes.

También notarás como con el tiempo tu visión periférica aumentará, serás capaz de ver muchas más cosas que antes no veías, sobre todo en la naturaleza. Eso sí, mira siempre antes de golpear, nunca sabes qué puede ser lo que esté pululando por tu cuerpo.

10. Volverás con más preguntas que respuestas

En muchas ocasiones uno emprende un viaje personal y metafísico al empezar una travesía. Va en busca de una respuesta. A medida que los kilómetros trascurren, algunas respuestas se van resolviendo, pero muchas otras van formulándose.

11. Deja los asuntos cerrados

Hay miles de razones para emprender un viaje así: amor, wanderlust, escapar de algo, cambiar, aprender, desamor... todos son válidos, pero hay que dejar los asuntos cerrados antes de irse de “casa”, muchas veces los asuntos sentimentales son demasiado difíciles de cerrar, pero lo burocráticos no tanto.
Antes de emprender el viaje de tu vida, escanea todos tus documentos (pasaporte, facturas, etc.) y envíaselo a tus personas de contacto, date de baja en todas tus facturas que tienes o ponlas en hibernación (gimnasio, teléfono, cable...), deja a una persona de confianza a cargo de tus trámites dándole  todas tus claves, y si quieres dale a la embajada la ruta que vas a hacer con fechas aproximadas.

12. Te conocerás más que nunca

Viajando, ya sea solo o acompañado, tendrás mucho tiempo para pensar, pensarás caminando por la montaña, pensarás mirando por la ventanilla de autobús por horas, pensarás pensando... Verás las partes más oscuras de tu ser, pero también te darás cuenta de las agallas que tienes.

13. Volver será muy duro

El retorno es muy difícil, si es que vuelves, no solo por el hecho de haber parado de viajar, sino por vuelta al “mundo artificial”. La adaptación será muy complicada , pues estarás a un nivel distinto del de los demás, ni superior, ni inferior, simplemente distinto. 

Además por mucho que lo intentes no podrás explicar a los “no mochileros” lo que sentiste o realizases, pues para muchos serás un show off, un jactancioso o un rico, pues viajaste por meses, no entenderán que probablemente te gastaste menos dinero que ellos durante ese año. Otros te dirán que ellos también fueron a los mismo sitios, pero de vacaciones, y vuestras historias serán completamente distintas, pues tal vez tú ni fuiste a los sitios más famosos del lugar.

Sólo los mochileros entienden de verdad las historias de otros mochileros. Yo, comprendo ahora las historias de India y Tailandia de mi hermano, y antes creía que eran una locura y despilfarro de dinero y tiempo.


¿Y tú?, ¿De qué te diste cuenta durante tu viaje como mochilero?



Participa con las ONGs

Casa Guatemala, Río Dulce, Guatemala. Contacto administracion@casa-guatemala.org yheather_graham78@hotmail.com
Sonati, León y Estelí, Nicaragua. Contacto sonati.leon@gmail.com
Casa Italia, Boquilla, Cartagena, Colombia. Contacto rosy@casaitaiaong.org


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