Mi 2015 viajero




Me siento muy afortunada, este año he tenido la suerte de haber viajado a sitios increíbles, va a ser difícil superar 2015.

El Coliseo

El primer día del año lo pasé recorriendo las enredadas calles de roma, era mi primera vez, y a pesar de los cientos de turistas, me encantó. Lo que más me impresionó fue caminar por el Coliseo cual gladiador.


La capilla Sixtina

Al estar en Roma fui a otro país, el Vaticano, me libré de las horas de pues compré la entra on-line.
Para mí andar por el museo del Vaticano fue muy agobiante, ya que estaba repleto de grupos y los guardias eran muy desagradable...me daba más la impresión de estar en las rebajas que en un museo.
Por lo que cuando llegué a la capilla Sixtina me lo tomé con calma, conseguí un sitio en uno de los blanquitos que rodean la sala y me quedé más de media hora contemplando los frescos.


La costa de Portugal

En semana santa me fui a Portugal, fue toda una aventura, pues no tenía nada organizado, solo un blablabla de ida a Peniche.
Una vez en Lisboa, mi pareja y yo alquilamos un coche y recorrimos la toda la costa Sur. Cada noche parábamos en uno de los acantilados, veíamos la puesta del sol y dormíamos allí mismo.


Santorini y su puesta de sol


Me escapé unos días a Grecia, y lo que más me gusto fueron las islas cyclades. Las recorrí en motocicleta y confundí las blancas casas de las colinas con nieve, me bañe en su agua azul cristalina y contemple la mágica puesta de sol de Santorini.



Las ovejas de Gales

Cuando Madrid empezó a hervir debido al calor, me fui un mes a Brecon, un pueblecito pequeño en Gales en el que han más ovejas que habitantes.




Selfie en la Casa Blanca

Crucé el Atlántico y mi primera parada en América fue la Casa  Blanca...pero Barak Obama no me abrió la puerta.



Las lagunas del Adirondack

A través las carreteras secundarias del estado de Nueva York (EEUU) y la provincia Ontario (Canadá), mis pupilas se llenaron del verde de los árboles y varios ciervos cruzaron mi camino. Uno de mis sitios favorito fue las montañas de Adirondack.



Las vistas de Brooklyn

 Antes de volver al viejo continente me quedé una semana en NYC, donde no solo exprimí Manhattan si no también Brooklyn y el Bronx.





La Fontana di Trevi

A principios del año la mítica fuente se encontraba recubierta por andamios, pero tuve la suerte de volver a Roma en noviembre, y por fin pude tirar una moneda a La Fontana di Trevi con agua.


Cruzar Francia a dedo

Mucha amigos me habían dicho que el autostop es una experiencia muy gratificante y toda una aventura viajera. Por lo que el pasado domingo mi chico y yo decidimos cruzar Francia a dedo, desde Aix-en-Provence hasta La Baule.
Esto nos permitió descubrir Toulouse, la ciudad rosa, llamada así el color del ladrillo de los edificios y La Rochelle. Pronto os contaré cómo transcurrió esta  aventura.



Feliz año a todas las almas viajeras que seguís el blog, espero que 2016 sea un año de muchos viajes para todos.